Trampas para cucarachas
Como en todas las ciudades grandes, y mas aun si tienen un puerto, Tokio no se salva de tener cucarachas, esos grandes amigos de las basuras y que protagonizan uno de los pocos musicales que me han gustado (Joe’s appartment, el cuchitril de Joe).
Pues nuestro propietario nos indicaba en su oficina que lo mejor era no dejar para después lo de comprar trampas e incluso nos recomendaba una marca especifica. y yo, eah, a comprarla, nada de comprar RAID ni cosas de esas que todo el mundo conoce, no, yo a comprar lo que me dijo el propietario que ese debe saber.

Lo primero que me sorprendió es que la trampa la MONTAS TU. Tan solo hay que realizar tres cómodos pasos, retirar el papel que protege la parte con pegamento, abrir el sobre del cebo, pegar el cebo en medio de la zona precedente y montar la casita para cucarachas. Increíble!
La cosa esa tiene una pinta horrible y las cucarachas mueren al quedarse pegadas y no poder salir (no deben saber que una cucaracha puede vivir una semana sin cabeza muriendo tan solo por no poder alimentarse) lo cual me llevo a preguntarme que pasaría si las hijas de su madre consiguen organizarse y sacrificar a unas cuantas para crear un puente…

Bueno, de momento no se ha dado el caso, pero prometo teneros informado si sucediese.