Soy calvo y no me arrepiento de ello
No es que sea una frase que me digo todas las mañanas ni divisa que me repita al contemplarme en un espejo, para nada. Es algo que forma parte de mi y transforma mi apariencia física, para mejor, para peor, todo es cuestión de estética.
Pero si que hay algo que me molesta de este estado de belleza perfecto en el que me encuentro. Cuando me quemo al sol, como el sábado pasado, termino PELANDOME la cabeza. Y eso es altamente contraproducente por tres motivos:
1) Me tiro medio día tirando de pielecitas para terminar de pelarme.
2) La gente empieza a mirarte como si realmente tuviera una enfermedad incurable.
3) No puedo ponerme crema hidratante en la cabeza sin que parezca que tengo OTRA enfermedad incurable.
Es cierto que tiene fácil solución, tan solo debo ponerme mi sombrerito que tantos y tantos días cubrió mi cabeza/calva en Filipinas, pero claro, la primera “quemada” ya no me la quita nadie.
Lo de ponerme protección solar en la cabeza funciona, pero me devuelve al punto tres de “porque es incomodo ser calvo en verano”.
En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos nos fuimos a Palawan (Seis días llenos de actividad, sol e inmersiones)
Hace unos 730 días, relatábamos Alquileres de furgonetas en Filipinas

