Monogatari – Un onsen en mitad de Tokyo
Como ayer llovía, hacia frío y no teníamos ganas de karaoke, nos fuimos con los invitados que nos han llegado el frigo a un onsen. En mitad de Tokyo.
Lo divertido de este es que dentro hay un pequeño pueblo falso pode puedes comer, beber y jugar a tirar estrellas ninjas a las dianas para ganar premios. O sea que cogimos al Juan, a la Carmen y al monogatari a ponernos en pelotas y meternos en agua a cuarenta grados, nada mejor para combatir el frío.
Lo primero el único lugar común para hombres y mujeres, un baño de pies con lo que estaba cayendo.
Luego a correr al agua a cuarenta para entrar en calor, evidentemente de eso no hay fotos porque vuestras mentes aun no están preparadas para ver nuestros cuerpos salerosos.
La deshidratación que produce tanta agua caliente solo se puede curar de una manera y Juan y yo lo teníamos muy claro.
Y para terminar, después de la birra, nada mejor que una cena, con nuestros yukatas y para casa que hoy es viernes y tenemos que descansar, mañana nos vamos de karaoke y eso va a hacer mucho daño en la imagen que de ellos teníais cuando los veáis en vídeo.
Como poder resistir ese fin de jornada laboral, agua caliente, cerveza, cena y a dormir a casa. El onsen, después de las seis, es muy barato (unos mil doscientos yenes) pero como os quedéis a cenar dentro prepararos para rascaros un poco los bolsillos. Avisados estáis.
En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos Sapporo en el espacio y puertas a ninguna parte
Hace unos 730 días, relatábamos Kardo, el reportero
Hace unos 1095 días, relatábamos Peleándome con la rutina


