Atrapado sin salida
Hacemos una pausa en las aventuras americanas, un breve receso, pero volveremos.
Anoche después de la clase de Kendo nos fuimos a tomar unas bebidas refrescantes y a llenarnos el vientre con algo de comer. Yo deje a Jamonera en la entrada del edificio sabiendo que allí estaría segura.
Sin preocuparme de la hora de volver a casa disfrutamos de una agradable velada, hablamos de todo y nada y nos despedimos hasta la siguiente clase.
Y ahí llego la sorpresa, llegamos al centro de deportes y…
UNA REJA, si, si, una REJA en la puerta impedía que pudiera sacar a Jamonera y llegar a casa, dos problemas, como volver y como sacarla se me planteaban.
La gente del centro me había dejado un amable papelito recordándome, como si lo supiera, que no podía dejar allí el “vehículo”
Como si de haberlo sabido hubiera hecho yo esa locura, arriesgarme a que me encierren a Jamonera, sin salida, ella y yo atrapados por una puerta metálica, mi medio de transporte condenado a dormir solo y yo a vagar por tierras niponas en busca de un lugar donde dormir. NI DE BROMA!!
Afortunadamente nuestro entrenamiento de NINJA POR COJONES nos ayudo a rescatar a Jamonera, un paseo por las jardineras del recinto, no muy altas afortunadamente, y era libre. Tres o cuatro minutos para recuperar fuerzas y corríamos felices de vuelta a casa.
Y yo me digo, que lo mismo lo hay, ¿pero un papelito avisando que el recinto cierra? Vamos ¿uno que, a ser posible, no tenga solo pulpitos? ¿uno que yo pueda leer? o sino dibujitos, que los carteles japoneses son PERFECTOS no hace falta saber leer, miras los dibujitos y listo. Pos uno de esos, ¿¿no podrían ponerlo tamaño puerta de castillo??
En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos DE MAMAS AN DE PAPA, EL RETONNO
Hace unos 730 días, relatábamos Pahiyas festival
Hace unos 1095 días, relatábamos Porque esto no es Europa

