Alegrías domingueras
Llega uno el domingo por la noche a casa después de tres días dando bandazos por la nieve, encuentra en el buzón los resultados del examen de japones ese que hicimos hace ya tanto que ni se acuerda uno, los abre, mira los resultados, los vuelve a mirar y esta seguro de haber suspendido, los vuelve a mirar, otra vez, otra vez y termina uno por encontrar una palabra “PASSED” (aproVado) .
Ahora es cuando uno se hace preguntas sobre mil cosas, pero antes os dejamos la prueba del delito.
Ojito que yo tengo 87 sobre 180, ¿como se puede aproVar un examen sacando menos de la mitad de los puntos?
No tiene mucho sentido, la verdad, pero al mismo tiempo tampoco entendemos como se puede hacer un examen de idiomas en el cual ni escribes ni hablas JAMAS, con marcar la respuesta en una plantilla tipo test es suficiente. Increible-ble.
Tan solo me queda felicitarnos a los dos, a Nerea por tener ese pedazo de nivel 4 y a mi por, no, no, a mi no me felicito que es muy fácil caer en la autocomplacencia del que no estudia y aprueba con un 5 peleón y rascao. Eso si, me permito chillar al mundo, ¡¡¡MADRE, PADRE, que he aproVao!!!
En un remoto pasado
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