Estamo de werta, nos hemo desintossicao de realidá, y tenemo que vorvé.
Passerlo ma agradable, Marisan ha abierto su botella de Amontillado (er como y er por seguirán siendo un mitterio) y hemo brindao por el INOCHINO SENTAKU…
¿Y eso que é lo que é?
Limpiarse de toa la preocupacione, filtrarse, de’conettar, llamarlo H.
Degrasiadamente, su contrario e inevitable, el GENJITSU NI MODORU : volver a la realidad.
Y en eso estamos…
Pero empecemo por el principio. Hace dos mese o asín, no pusimo de acuerdo Kikuko, Mari y una servidora, pa ir junta a un onsen. Ellas se encargaron del plan organizativo y yo aporté ‘mi ma profunda ignorancia’, un sin fin de pregunta y mi cara de gaijimaruja. Lo sé, salen perdiendo sin lugar a dudas, no tengo vidas suficientes para agradecerles ette pedazo de detalle.
¿Ande vamo?
Kusatsu.
Tendréi que creerlo, pero en el TOP10 de los onsens, Kusatsu lleva 7 año er primero, ahí lo lleva. Láttima no haber tenío un mé para comprobarlo.

¿Y ánde ettá Kusatsu?
Pues en la prefectura de Gunma, a dos hora y media de tren locá y media hora ettra en autobú, lo trene no llegan hatta allí. Dicen la que saben de etto, que ette también es buen lugar en primavera, aunque el espectáculo de la nieve sobre las rocas mientras el vapor sale del agua es inigualable… (oins fijate turr).

Lo del hotel é argo que todavía me flipa. Lo de la atención ar cliente (o-kyakusama) lo llevan con musho orgullo y perfeccionimmo. Una chavala noh acompañó a la habitación: kimono y sonrisa de serie. No paró de informarno del funcionamiento, horario y servicio del hoté (y yo que pensaba que podía hablar do minutos sin respirá… la chavala me deha a la artura der betun, colega…)
Ya instaladas en nuestra heya con tatami, no pusimos la yukata y vinieron a servirno er té. De nuevo nuettra ayuda de cámara ettuvo a punto de demmayarse por farta de ossíheno, pero lo consiguió sin perdé la sonrisa.
Despué de la primera tanda de charloteo marujil en nihongo, nos fuimo pal onsen. Al principio defraudada porque no había 10 picina toa diferente donde podé elegí. Es lo que tiene acottumbrarse al Oedo Monogatari Onsen de Odaiba y su rollito entre onsen y parque de atraccione temático con opción SPA (pa quien no sepa, se lee EPPÁ)… Pronto olvidé mi frustracione de urbanita consentía
ar salí al rotenburo (onsen etterió) y contemplá como caía la nieve. Para mi sorpresa, Mari y Kikuko solo awantaron dié minuto!!!!! Y yo allí como un garbanzo en remojo to felí!!!!
Tras etta primera epperiencia onseníttica, nos aguardaba un verdadero fettín en la heya:
tré bandeja defilaron por nuestra mesa, tré por comensal, sucesivamente… De verduras de temporada, a plato pseudo occidentale, pasando por sopa, sashimi, licore ettraño de grosella…

Y unas botellitas de sake que no achikamos ahi la Mari san y una servidora.

En la ultima bandeja, la dama-camarera (con esa dignidad no se le puede llamar solo camarera)
nos instó a que diéamo una werta por el Yubatake. La noche había caío, y pese a la agua nieve, no hacía frío. Y valía la pena.

Breve introducción sobre el Yubatake. Literalmente se traduce por “campo de flores de agua termal”, y se parece a una piscifactoría pero sin pece. En lugar de eso, se curtiva el hongo que crece en las agua termale y que pese a su pestilencia (una similitú ar huevo podrío), la gente acostumbra a comprarlo pa enriquecé sus baños caseros con las propiedade de dicha planta… hongo… ¿cosa? Que los de biología me ayuden (quien obtuviera el titulo en la universidad de Ana Obregon, que se abstenga)


Las fotos hablan por si mimma de como nos lo pasamo allí con los pié en remojo y del ambiente casi surrealitta que envuelve ette lugar al caer la noche. Aunque claro, “er fotochó” tambien ayuda.
Ar vorvé al hoté, no pudimo evitarlo y nos metimo en el osnen otra vé… Una vé má, la gaijimaruja awantó allí como una campeona mientra mi compañera se piraban ar cabo de un cuartito de hora na má… Iwá la que lo hace malamente soy yo, y no e weno tirarse ma de media hora en awa surfurosa…
Lo weno vino depwé… No había cohone de encontra er camino de werta a la heya (pa quien no se haya enterao, heya e ni ma ni meno que habitación)… Despwé de 5 intento fallido… me fui al lobby y acabé haciendo el ridículo : etto…. watashi wa tomodachito kimashita kedo… heya no bango o shirimasen… tomodachi no kazoku no namae mo shirimasen… Vamo, que meno mal que le pusieron volunta, y dando la hora de llegada y el numero de huépede, dimo con la habitación… no me sabia ni el numero de la heya ni el apellido de Mari… vamo, un cuadro.
Despwé de jartarse de reí de mí, nos dormimo, depwé de una sesión de masaje por parte de Kikuko, que mano tiene etta mujé!!!!
A la mañana siguiente, empezamo er dia en el onsen (como no) en plan rápido. Depwé nos pusimo púa (nos jartamo de comé) en el desayuno buffet, y nos piramo a ver el Sainokawara (si lo he entendío bien, un río de agua termal). Aquí tenéi unas cuanta de afoto pa que os hagai una idea.


Pa mí lo mejó de tó: el rotenburo del río. Al aire libre, solo 500 yenako… que ma quiere Baldomero!

Así que na, la próssima vé, pienso ir al ONSEN que hay dentro del río, aunque no etté protegío y los pervertido puedan verme en pelota piká… peor pa ello, arguien me dijo una vé, que má sufre er que ve que er que enseña ¿será verdá?
Perdón por la falta de acentos de vez en cuando, y por lo del acento gadita medio chungo. E’ke e mu difíci e’cribí argo que no essitte… Enga, a juí por ahí!
Lorco dixit.- Para aquellos que quieran MAS fotos, pasar por el álbum
En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos Reciclando, reciclando
Hace unos 730 días, relatábamos Protección antipolvo para el salpicadero
Hace unos 1095 días, relatábamos Air Cebu, caída de una compañía