La soledad del jefe
Ayer me toco asistir a una presentación del producto por el que me ponen dinero en la cuenta al final de mes, pero tranquilos, no fui de traje, fui de mono azul para ayudar a recoger al final de la misma ya que el chico de ventas se había quedado solo.
Allí que me presento yo, vestido de normal, y me encuentro con gentes vestidos todos de los mismos colores, el mismo corte de traje, esta claro que se imponen los tres botones en la chaqueta, y la misma cara de ¿que demonios hago yo aquí y vestido de esta forma?
Gracias a mi entrenamiento ninja pude pasar desapercibido, vamos que estaba escondido detrás de un panel esperando que todo terminara cuando me encontré con esto…
Jodo, que duro es eso de ser jefe, todo el mundo empaquetando, todo el mundo corriendo hacia casa y el pobre sentado allí, solo, sin nadie a quien hablar, sin nadie con quien poder cruzar la mirada. No se quien sería el pobre señor, se que la gente lo miraba y le saludaba como si fuera alguien importante, supongo que la pegatina que tenia en la solapa diciendo “soy de los que hablan en esta reunión” tenia algo que ver, pero él estaba allí, solo, y todos los demás en grupito, riendo, recogiendo, acompañados.
Que seguro tiene una vida chulísima y su teléfono, su ordenador, su coche y todo es mas grande y mejor que lo mio, pero puestos a elegir, en serio, me quedo con la gente y el que se quede con lo grande de todo lo demás.
En un remoto pasado
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