¿a Cuenca?, ¿a la mierda?, ¿a la luna?, ¿al infinito y mas allá?

Viejuno vs Renovarse

Hace ya un tiempo que andamos por este rincón, ya hasta casi parecemos de aquí.
Me ha dado tiempo a perder casi de todo: una sudadera, dos gorros de lana, unos zapatos, un par de guantes, las llaves de casa, alguna neurona, muchas sonrisas (pero estas las regalo) y aunque no me lo crea del todo entre las pocas cosas que AUN no he perdido está mi primera tarjeta de transporte, no renuevo el abono desde el 2009, ahora con la moto me sale mucho más barato pagar billetes simples.

Nuevo vs MOLA

Lo que le pasa a la pobre es que, como dirían los franceses, “a du vécu”. Vamos que lleva mas trote que el mayordomo de Phileas Fogg. Aun funciona, tiene los achaques propios de la edad, pero nada que no solucione un poco de cariño. Me explico.

  1. Ya no funciona en todas las máquinas de recarga.
  2. Algunas no la leen.
  3. En otras se queda atascada.
    A la hora de pagar, ningún problema, el bicho siempre la lee y me deja entrar y salir.

Como el señor ese de las leyes de la tostada seguro que escribió, en la máquina que más problemas da es en la de TU ESTACIÓN, y así es. Pero no es una, no, en las dos, la de entrada y la de salida.
Hay dos operaciones que puedes hacer en las estaciones. Rellenar antes de entrar, si eres previsor o si tienes la tarjeta TAN seca que no te deja ni entrar y una vez dentro darle de comer al pajarito si no te deja salir por “tener un saldo insuficiente”.
Evidentemente en la estación de salida NINGUNA de las dos operaciones funciona, si intento recargar antes, se atasca y la lío, tienen que salir y desmontar la parte de lectura de la tarjeta para devolvérmela (menos mal que tardan poco más de 20 segundos)
Si intento recargar porque va seca, se atasca el dinero, se atasca la tarjeta y tienen que desmontar DOS partes de la máquina, una fiesta (menos de un minuto).
En la estación de salida tan solo ME IMPIDE recargar, tengo que ir a la oficina y hacerlo allí, ¿hablar con una persona en lugar de hacerlo con una máquina? ¿estamos locos? La única vez que le pregunté al señor de la cabina si había alguna razón por la que no funcionaba la tarjeta, me preguntó amablemente si esperaba que en el estado en el tenía la tarjeta, esta funcionara correctamente 🙂

En una de esas “voy seco y llego a casa”, sabiendo que la iba a liar con la máquina dejé pasar a un chico para que recargara primero, pero mientras recargaba llegó una señora y esta fue nuestra conversación (en japones/inglés traducida aquí para facilitar vuestra lectura y no ridiculizar mis niveles en ambas lenguas)

-Perdone por la espera, la tarjeta se atasca.
-(viendo el estado de la misma) ¿Sabe usted que puede cambiarla?
-Sí, sí. En las “ventanillas verdes”, ¿verdad?
-Sí, exacto. ¿Por qué no lo hace?
-Es la primera tarjeta que tuve en Tokio y me hace ilusión seguir pudiendo usarla.
-Ah, ya veo.
-Además, el único sitio donde siempre se atasca es en esta máquina, en las demás “suele” funcionar a la primera.
-Entonces, ¿por qué no recarga en otras?
-A veces no me doy cuenta de que queda poco dinero, lo siento.
-No pasa nada, yo sigo usando el monedero que compré con mi primer sueldo…

De este modo, la señora se quedó tranquila, pues me hacía entender que “ya me valía” por tener algo tan viejo y poco práctico,  sin dejar de compartir el pequeño complejo de “Diógenes” que a mí se me planteaba.

8 Comentarios a 'Viejuno vs Renovarse'

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  1. Sol dice:

    Mira que yo soy de guardar cosas, pero si te da tantos problemas, a la caja de los recuerdos y a buscar una nueva 😉

  2. Andres-Lourdes dice:

    La acabarás cambiando y lo sabes. Sino, pues serás “el chico que siempre espera a no hacer cola”.

  3. Jota dice:

    Te entiendo perfectamente.Yo aún uso una camiseta con un dragón que pone “Santa Tecla 98”

  4. Pau dice:

    Jajajaja la pobre merece una jubilación 😀