Lo conseguimos, salimos de Tokyo, eso si, tarde y con una reserva de solo una noche, pero eso no nos impediría disfrutar de lo que a partir de ahora sera para nosotros siempre el PUEBLO VIEJUNO.
Todo tenia mas de mil años, pero no queremos adelantar acontecimientos, no queremos daros ilusiones antes de conocer todos los pasos del viaje.
Osea que hoy tan solo el como conseguimos llegar hasta el pueblo viejuno y el precioso camino, que yo pase durmiendo en su mayoría.
Para llegar a un pueblo viejuno hacen falta un par de billetes de tren, uno del chinkansen ese que corre de verdad y donde te caben las piernas si pillas sitio y otro desde Nagoya hasta él. En total cinco horas de viaje, las dos primeras dormir y dormir, una vez en el tren viejuno os recomiendo no dormir y mirar por la ventanilla. El paisaje deja fotos como estas…
Pues si, el Kouyou (紅葉),cambio de color de las hojas, ya llego y los rojos, verdes, marrones nos acompañaron durante todo el camino, eso y el agua transparente de los ríos nos decía que íbamos a pasar mucho frío, mucho, mucho.
Hace tiempo que no teníamos ningún tipo de concurso y se nota en los comentarios, ya no hay motivación y lucha por esos puestos de cabeza que nos hacían despertar con cienes, que digo, miles, de comentarios y una gran sonrisa por el trabajo bien hecho.
Hoy estamos de enhorabuena y una nueva versión de el regalo por excelencia aparece entre nosotros. La nueva versión viene a corregir los problemas resaltados en la anterior, excesivo tamaño, capacidad superflua, rigidez a mejorar…
Ahora vuestras bananas estarán seguras y podréis disfrutar de ellas como recién sacadas de vuestra platanera/frutería preferida. Ya vuestras mochilas no tendrán el olor característico a plátano aplastado ni vuestras manos estarán pegajosas por intentar eliminar la piel de ese puré que antes era vuestro postre o merienda.
Un color mucho mas cercano de la banana madura hace que nos guste mucho mas este segundo modelo de la funda de plátano.
Tres cierres de seguridad, nunca nadie le había ofrecido tanta protección a su banana.
Apertura TOTAL para facilitar la inserción y extracción de la misma evitando todo desperfecto.
Y para conseguir vuestra funda de plátano versión 2.0, tan solo tenéis que comentar en el blog con frecuencia, y pedir que no llueva NADA en Tokyo la semana del 10 de diciembre, pero eso ya os lo contaremos luego…
Mañana os hablaremos del «Pueblo Viejuno» donde estuvimos Nerea y yo este fin de semana.
Sabiendo los Japoneses de la importancia de Lorca en el orden mundial decidieron después de la segunda guerra mundial celebrar el día del trabajo (勤労感謝の日, Kinrō kansha no hi) un 23 de noviembre, San Clemente, patrón de Lorca.
Nosotros como buenos «no organizadores» sabíamos que queríamos abandonar Tokio este fin de semana, pero no tenemos ningún tipo de reserva en ningún hotel, en estos momentos mismos no sabemos ni donde ni como iremos, pero nos vamos.
El sábado, al medio día, maleta a la espalda y a la estación a pillar un tren, desde allí ya veremos donde conseguimos llegar, donde conseguimos dormir y si el frío no nos hace pensárnoslo la próxima vez.
Abrimos apuestas, ¿donde creéis que terminaremos? ¿cuanto pagaremos por el hotel? ¿conseguiremos uno para el sábado y para el domingo? o ¿terminaremos durmiendo en un karaoke abrazados al micrófono para entrar en calor?
¿Estaremos el lunes de vuelta o nos quedaremos aislados por las nieves y no podremos volver hasta el jueves a Tokio?
Todo esto y mucho, mucho más el martes en vuestras pantallas. Si, si, MUCHO mas, volvemos con un concurso y REGALOS, si, si, REGALOS y no sera la funda de plátano de la temporada pasada, esta vez hemos cambiado.
Todos sabemos que Japón tiene fama de ser un lugar seguro, de poder dejar el móvil sobre la mesa mientras vas a pedir a la barra, volver y que el móvil siga allí.
Yo pensaba que todo se debía a la forma de ser de la gente, al mayor valor de la sociedad con respecto al individuo. A que en el fondo «to er mundo es gueno» y sobre todo aquí.
Ahora ya no lo estoy tanto, creo haber encontrado otras razones por las cuales la gente aquí es menos mala que en otros sitios y es que hace poco me encontré con esto por la calle.
Si, si, es KITT, el modelo «de paisano» sin el led frontal que hacia que todos supieran que estaban frente al coche fantástico y su increíblemente velludito conductor.
Un Pontian Firebird de esos que tienen que consumir dos mil litros de gasolina cada cien kilómetros y eso sin darle al turbo. Ademas la edición «GTA – TRANS AM» que no es una nueva versión del juego sino que te dice que el propietario se dejo MAS pasta aún comprando el coche con todos los extras más mejoras.
Obviando que la velocidad máxima en autopista en Japón es de CIEN kilómetros hora, este coche solo puede servir para protegernos del mal gracias a la fundación para la Ley y el Orden. Por suerte para mi no vi a Michael, Devon o Bonnie por allí
He de reconocer mi ignorancia en el asunto y que me pregunte unas miles de veces que narices era eso que parecía un condensador enorme detrás de las motos.
No parecía una moto de «El Afilador» pero tenia un algo extraño. Y aunque ahora no estoy seguro de donde las vi por primera vez, si en Marruecos, Filipinas o Japón, es en Japón donde mas he visto.
Al parecer, aun no me lo termino de creer, es un amortiguador para que no salte la carga de la moto y llegue en su estado «optimo» al cliente. Vamos, igualito, igualito que las pizzas del telepizza, pizza hut y demás cadenas que tienes que comerte medio cartón para poder disfrutar del queso.
He visto de esos «amortiguadores» laterales, traseros y mas o menos modernos, pero los originales, los que llamaron mi atención son los de las fotos de aquí.
Teniendo las calles que tienen aquí no termino de encontrarle mucho sentido, yo la verdad es que salto poco con la moto y aunque Jamonera y yo corramos como el viento pocas veces he tenido un pique con repartidores. Algo inevitable en una ciudad/pueblo de mas de 20 habitantes y con servicio de repartidores.
Porque no lo neguéis o conductores y peatones, ¿quien hay mas loco en las carreteras que los repartidores de pizza? Ni los taxis, ni los autobuses, ni siquiera las super abuelas los superan en su afán kamikaze de entregar la pizza derrapando hasta rozar el pedal con la calzada.
Si es que va a tener razón mi madre cuando me decía que las verduras aquí están muy caras. Alrededor de nuestra casa hay un montón de «terrenitos/parcelas» que no tienen nada construido, en su lugar un huerto ocupa toda la extensión del mismo y los tomates, melones, rábanos y demás se pelean allí con la contaminación, metro, progreso y demás para ir creciendo.
En este caso este huerto tenia hasta invernaderos, por un momento me sentí como en casa, bajando la cuesta para ir a Águilas y viendo el sol pegar en los invernaderos y los tomates esperando para que los manden a Alemania.
Me bastó levantar la cabeza para ver que alrededor no estaban las ramblas de Águilas y el mar no estaba al fondo, tan solo la linea del metro y edificios rodeaban a estos y claro, no eran miles de invernaderos sino tres o cuatro.
Pero los tomates crecían rojos y apetitosos, eso si, a una prudente distancia de la mano, ni estirando el brazo podía llegar a ellos.
Y al dar la vuelta a los invernaderos me encontré con el feliz propietario de los mismos que salía cargado de rábanos y coles. Así también como yo verdura, fresca, fresca
Supongo que debe ser porque vivimos en las afueras y por eso podemos encontrar huertos entre los edificios, pero aun me sigue sorprendiendo. De donde yo vengo si una casa tiene un huerto es porque esta en el campo, tiene acequias cerca y normalmente un perro, o dos, enano que viene a ladrar cuando te acercas. Aquí, ni hay perro enano, al menos no dentro de los huertos, ni acequias, ni se ve más tierra que la que tiene el huerto, el resto, alquitrán y cemento…
¿Será por los precios de las verduras? ¿será que, como dicen los franceses, los japoneses tienen «la mano verde» y necesitan tener un huerto/jardín?
Disfrutando de un día de sol como pocos y de rodriguez el domingo no me quedaba otra cosa que hacer que salir a dar un paseo y para no aburrirme pronto y volver a casa enseguida cogí la cámara…
Esto es el resultado.
Evidentemente al salir de casa, las alarmas llamaron mi atención. Como no hacerlo…
Después fue el turno de mi higuera favorita que poco a poco va perdiendo las hojas, dentro de un par semanas seguro que no le queda ninguna.
Mis vecinos de barrio parecen ser bastante deportistas, o al menos ponen en sus ventanas y terrazas prendas deportivas para que los demás las veamos.
FRUTA, hace siglos que no me como una de estas con azúcar.
Si algo hacen mis vecinos ademas de deporte es cuidar plantas, como la casa tuviera medio metro cuadrado de tierra tenían allí plantado de todo, si era mayor de eso tenían un huertecito, a los precios de los tomates de aquí se agradece, seguro.
Para terminar, un lazo, eah.
No vi ninguna casa que llamara especialmente mi atención, me temo que me estoy acostumbrando y cada día me parece todo mas normal. Los coches aparcados pegados a la casa, las bicis por todos lados, pero estoy seguro de que cuando hice el mismo paseo nada mas llegar hubieron mil casas que me hicieron pararme. Esta vez no, esta vez tan solo los jardines, las flores y algún que otro gato que corría a esconderse lo consiguieron. Lo dicho, me estaré acostumbrando.
Otro más, este con un claro estilo conservador, pero señores, es lo que les pasa a los himnos con letra, antes o después se quedan obsoletos y lo que antes identificaba a un país ahora avergüenza a parte de su población y enorgullece a otros.
Sin querer en entrar en polémicas, el único himno que nos gusta es el de Riego, os dejamos aquí una representación del himno. Anoche el dueño del Karaoke de debajo de casa nos «obsequio» con esta representación.
La ocasión lo requería, era el aniversario de la «entronización» del actual emperador. Eso si, es uno de los himnos mas cortos del mundo, corto y ya follonero…
La noche dio para MUCHO más, pero el vídeo de «la actuación» en el karaoke requiere montaje, censura, botes de aspirinas, tapones en las orejas y un fin de semana para olvidar, ¿podréis esperar?
Si, si, pastel de carne, pero carne de anguila. Una pareja de amigos nos trajeron un pastel tradicional de Hamamatsu (浜松市) e insistían en que lo probáramos sin decirnos lo que era.
Nosotros, que sabemos latín y griego antiguo, lo probamos sin preguntar. Y el pastelito estaba bueno, era como una napolitana rellena de algo salado y cremoso, nos gusto a los dos. Al terminar de comérnoslo decidimos que era tiempo de investigar que era eso. Primero leemos la bolsa うなぎ のぼり (unagi nobori) sabemos una de dos.
Unagi es anguila, ya tenemos una idea de que es, pero nobori ni idea, después de buscar un poco al parecer es remontar una corriente, aunque parece tener millones de usos.
Vamos que nos habíamos comido un pastel de anguila remontadora y nos habíamos quedado como dos señores.
Así nos lo confirmaron los culpables de que nos comiéramos el pastelito, al parecer un poco defraudados de que nos gustara o sobre todo de que no nos sorprendiera, pobres, no sabían que aquí eso de la anguila, a parte de estar buenísima, esta por todos lados.
Eso si, fuimos demasiado rápidos y solo pudimos hacerle una foto al papel, a ver si nuestras Midori y Nora nos confirman que es «anguila remontadora» o nos comimos a un extraterrestre.
Vamos básicamente gente que se dedica a intentar terminar con la vida del denominado GATO ABOQUIL conocido en los medios que le son fieles como HELLO KITTY un gato feo que se ha vestido de todo con tal de logar pegatinas.
Ayer descubrimos que el GRAN Capitán Urías, bajo la llamada del no menos GRANDE Ikusuki se ha lanzado en una misión.
Esperamos que el entrenamiento ninja recibido le sirva para acabar con ese engendro de una realidad que nunca debió cruzarse con la nuestra. Hoy tendréis se continuación de este vídeo, no os lo perdáis en LA ARCADIA DE URÍAS, que como ya dijimos una vez es TLQM
Y me llamaban loco cuando empecé con las aventuras del Lorco Ninja y sus clases de Ninja por Cojones.