¿a Cuenca?, ¿a la mierda?, ¿a la luna?, ¿al infinito y mas allá?

El botón de lo que quieres hacer

mayo 4th, 2015 lorco

Es una manía estúpida, lo se, pero no puedo soportar a los que pulsan LOS DOS botones del ascensor.

ASI NO

Es una de las pocas cosas en las que soy un jodido extremista, llegando al punto del nazismo anti doble botón. A ver, si vas a subir, para que narices necesitas darle a LOS DOS, ¿Qué te gusta saludar a los que bajan o algo? ¿qué nunca has montado en uno y te hace ilusión pasearte? ¿qué eres tonto de baba? No se me ocurren otras razones.
Puedo conceder la duda del error, en serio que puedo, existe la remota posibilidad de que no sepas que cojones quieres hacer, que te confundas o que al resbalar mientras golpeas con tu cabeza el suelo la punta de tu pie izquierdo golpee el botón que aun no había sido presionado. Pero me da que no…

ASI SI

He intentado entrar en la cabeza de esos terroristas pulsaDobleBoton. Intento visualizar la razón por la cual parar el ascensor en el sentido contrario a lo deseado les ayudara a tener uno a su disposición en un tiempo inferior a los demás que solo pulsan uno.
No puedo. Me cuesta.

Si, si, que lo mismo se debe a que mi formación, mis estudios y el autocontrol que de joven ejercí han hecho que sobrevivan más neuronas de las necesarias para darme cuenta del error. Pero no, os aseguro que he visto a gente preparada, con estudios SUPERIORES, con DOCTORADOS y MASTERS del universo, gente que jamas se acerco a sustancias, legales o ilegales, que pudieran afectar a su buen juicio.
Se acercan al ascensor, digamos en un 8 piso de un edificio de 10 plantas, quieren subir y le dan a los DOS botones.

Primero de dices, so vago/a, sube andando, luego te preguntas… ¿EN SERIO? ¿Vas a bajar a donde quiera que vaya, que lo mismo hasta tiene sótano, y luego volver a subir? ¡OLE TU PULSAMIENTO DOBLE Y COJONERO!

No sufren el mismo desprecio aquellos que pulsan dos millones de veces en 3 segundos el botón intentando así desbloquear la “velocidad absurda” del mismo. Estos al menos no provocan ningún cambio en el ascensor, tan solo que la gente los mire con cara de “pobrecico, le daba pa un café”

 

 

Pd.- La foto que inicia el artículo fue encontrada tal cual en la naturaleza, el responsable de la misma había abandonado el lugar.

Viejuno vs Renovarse

abril 7th, 2015 lorco

Hace ya un tiempo que andamos por este rincón, ya hasta casi parecemos de aquí.
Me ha dado tiempo a perder casi de todo: una sudadera, dos gorros de lana, unos zapatos, un par de guantes, las llaves de casa, alguna neurona, muchas sonrisas (pero estas las regalo) y aunque no me lo crea del todo entre las pocas cosas que AUN no he perdido está mi primera tarjeta de transporte, no renuevo el abono desde el 2009, ahora con la moto me sale mucho más barato pagar billetes simples.

Nuevo vs MOLA

Lo que le pasa a la pobre es que, como dirían los franceses, “a du vécu”. Vamos que lleva mas trote que el mayordomo de Phileas Fogg. Aun funciona, tiene los achaques propios de la edad, pero nada que no solucione un poco de cariño. Me explico.

  1. Ya no funciona en todas las máquinas de recarga.
  2. Algunas no la leen.
  3. En otras se queda atascada.
    A la hora de pagar, ningún problema, el bicho siempre la lee y me deja entrar y salir.

Como el señor ese de las leyes de la tostada seguro que escribió, en la máquina que más problemas da es en la de TU ESTACIÓN, y así es. Pero no es una, no, en las dos, la de entrada y la de salida.
Hay dos operaciones que puedes hacer en las estaciones. Rellenar antes de entrar, si eres previsor o si tienes la tarjeta TAN seca que no te deja ni entrar y una vez dentro darle de comer al pajarito si no te deja salir por “tener un saldo insuficiente”.
Evidentemente en la estación de salida NINGUNA de las dos operaciones funciona, si intento recargar antes, se atasca y la lío, tienen que salir y desmontar la parte de lectura de la tarjeta para devolvérmela (menos mal que tardan poco más de 20 segundos)
Si intento recargar porque va seca, se atasca el dinero, se atasca la tarjeta y tienen que desmontar DOS partes de la máquina, una fiesta (menos de un minuto).
En la estación de salida tan solo ME IMPIDE recargar, tengo que ir a la oficina y hacerlo allí, ¿hablar con una persona en lugar de hacerlo con una máquina? ¿estamos locos? La única vez que le pregunté al señor de la cabina si había alguna razón por la que no funcionaba la tarjeta, me preguntó amablemente si esperaba que en el estado en el tenía la tarjeta, esta funcionara correctamente :)

En una de esas “voy seco y llego a casa”, sabiendo que la iba a liar con la máquina dejé pasar a un chico para que recargara primero, pero mientras recargaba llegó una señora y esta fue nuestra conversación (en japones/inglés traducida aquí para facilitar vuestra lectura y no ridiculizar mis niveles en ambas lenguas)

-Perdone por la espera, la tarjeta se atasca.
-(viendo el estado de la misma) ¿Sabe usted que puede cambiarla?
-Sí, sí. En las “ventanillas verdes”, ¿verdad?
-Sí, exacto. ¿Por qué no lo hace?
-Es la primera tarjeta que tuve en Tokio y me hace ilusión seguir pudiendo usarla.
-Ah, ya veo.
-Además, el único sitio donde siempre se atasca es en esta máquina, en las demás “suele” funcionar a la primera.
-Entonces, ¿por qué no recarga en otras?
-A veces no me doy cuenta de que queda poco dinero, lo siento.
-No pasa nada, yo sigo usando el monedero que compré con mi primer sueldo…

De este modo, la señora se quedó tranquila, pues me hacía entender que “ya me valía” por tener algo tan viejo y poco práctico,  sin dejar de compartir el pequeño complejo de “Diógenes” que a mí se me planteaba.

Promocionando afonías

marzo 23rd, 2015 lorco

No es la primera, segunda ni tercera vez que os hablamos de la semana santa de Lorca. Tampoco creo que sea la ultima.

La primera vez hablamos de locura, la segunda de pasión, la tercera de aquellas procesiones de allá el 1934.

Para este año dudamos entre hablaros de bordados, de iniciativas para convertirlos en patrimonio de la UNESCO o entre hablaros de lo necesaria que puede ser la lizipaina (caramelito de menta en su forma no farmacéutica) para el cuidado de las gargantas.

Aunque la verdadera razón es haceros visitar esa que es mi ciudad y que luego lo contéis. Este año lo intentaremos con los bordados y las personas empeñadas en que ese arte no desaparezca.

Desde que era un enano los bordados han estado presentes y no solo en la semana santa. Mi tía es bordadora, la plaza de jugar de enano es “la plaza de la bordadora”, que creo se llama Concha Sandoval.

Si hay una artesanía en Lorca que merece el titulo que se da en Japón a “tesoro nacional viviente” son estas mujeres (no tengo constancia de hombres bordando, que lo mismo los hay, aunque si dirigiendo talleres) que dedican su tiempo, esfuerzo y arte a dar puntada tras puntada y dejar obras que sobreviven a varias generaciones y ahora son estandartes de sus respectivos pasos.

No por nada los únicos textiles declarados Bienes de Interés Cultural, (BIC), en España están en Lorca:

– Manto de la Santísima Virgen de la Amargura. Paso Blanco.
– Paño Frontal del Palio de la Santísima Virgen de la Amargura. Paso Blanco.
– Paño Lateral Derecho del Palio de la Santísima Virgen de la Amargura. Paso Blanco.
– Paño Lateral Izquierdo del Palio de la Santísima Virgen de la Amargura. Paso Blanco.
– Paño Posterior del Frontal del Palio de la Santísima Virgen de la Amargura. Paso Blanco.
– Estandarte de la Oración en el Huerto o “Paño de las Flores”. Paso Blanco.

– Estandarte Guión. Paso Azul.
– Estandarte de San Juan. Paso Azul.
– Estandarte de María Magdalena. Paso Azul.
– Estandarte del Reflejo. Paso Azul.
– Estandarte del Ángel Velado. Paso Azul.
– Manto de la Santísima Virgen de los Dolores. Paso Azul.

Ambos pasos, los dos grandes, tienen la pagina web donde hablan de todo un poco, y de bordados un mucho. El paso Blanco, el paso Azul

No se si la iniciativa tendrá suerte y conseguirá que el bordado sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, ojala que de ser así consigan que la lista vaya creciendo y que esta artesanía se conserve durante muchas mas generaciones, de lo que si estoy seguro es que la venta de lizipaina crecerá durante las semanas que vienen.

Siiiiiiii
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
VIVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
VIVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

(pasaros por Lorca y seguro que la semana santa dejara de ser lo que pensabais que era)

 

 

 

En un remoto pasado

El niño de los trenes

marzo 18th, 2015 lorco

En este país es una locura lo de los trenes, hay por todos lados, lineas publicas, privadas, rápidas, lentas, con conductor, sin conductor, sobre raíles, sobre neumáticos, magnéticos, DE TOOOO.

Hace unas semanas flipaba porque encontré un niño chillando lo mismo que el jefe de estación, el jodio se sabia la retaila de cosas que te sueltan aquí.

El niño jefe de estación

La verdad es que los dos se sonreían el uno al otro, uno con cara de “de mayor quiero ser como tu” y el otro con cara de “soy un modelo para alguien”. No se, un pequeño guiño que me hizo sonreír de vuelta a casa.
Cual fue mi sorpresa cuando me volví a encontrar con el niño y su madre un par de días de esos de lluvia, y jamonera en casa, después. Iban en el otro sentido, era aun muy pronto para que mi cabeza estuviera enchufada. Ni me dí cuenta de que era el mismo niño hasta que el tren salio de la vía y lo vi anunciándolo y haciéndoles señales a los conductores de que todo estaba bien y podían salir.

Y ahí estaba de nuevo la sonrisa, maldito crío.

La madre me vio sonreír y debió reconocerme, me devolvió la sonrisa y miro a su futuro jefe de estación sintiéndose tan orgullosa como avergonzada por esa afición al silencio de este país.

Desde entonces la madre me reconoce y me saluda con su sonrisa, yo miro al jefe de estación en miniatura y espero que de la salida. El otro día la madre le comentaba que debería saludarme, que ya nos hemos visto muchas veces y que ya toca eso de “ser amigos” de metro.
El seguía a lo suyo, a mirar cuando iba a salir el tren, a vigilar que las puertas se cerraban como debían y a anunciar la salida. Tan pequeño y ya tan profesional :)

No se si existirá el “día del jefe de estación aficionado” debería, que carajo, si nombraron a un gato jefe de estación seguro que ya existe algo parecido. Ese día la sonrisa debe darle la vuelta, su madre debe estar doblemente orgullosa y por fin podrá chillar sin miedo a ese silencio socialmente impuesto lo de…

“東急東横線をご利用くださいまして、ありがとうございます。この電車はみなとみらい線直通、特急、元町中華街行きです。次は中目黒、中目黒です。日比谷線ご利用お客様はお乗換です。お出口は右側です。”

“Tōkyūtōyoko-sen o go riyō kudasaimashite, arigatōgozaimasu. Kono densha wa Minatomirai-sen chokutsū, tokkyū, motomachichūkagai ikidesu. Tsugi wa Nakameguro, nakamegurodesu. Hibiyasen go riyō okyakusama wa o norikaedesu. O deguchi wa migigawadesu.”

“Gracias por usar la Tōkyū Tōyoko Line. Este tren se fusionará y continuará como un Limited Express en la linea Minatomirai hasta Motomachi Chūkagai. La siguiente estación es Nakameguro. Pasajeros que cambian a la linea Hibiya, por favor cambien en esta estación. La salida estará a la derecha.”

Algo que he aprendido escribiendo esto,

駅長     えきちょう     ekichou     Jefe de estación
時刻表     じこくひょう     jikokuhyou     Horario

 

 

 

 

En un remoto pasado

Maratón (parte II)

marzo 2nd, 2015 lorco

El despertador suena y me encuentra despierto desde hace 5 minutos, después de apagarlo me arrastro hasta la ventana, llueve, mierda, me voy a mojar.

Buenos días a Mahal y arrastrándome de nuevo a la ducha. Me pienso dos veces eso de usar desodorante, va a dar igual, seguro que no se nota. Al final lo uso.
A por el uniforme, mallas, pantalón corto, camiseta de esas que te hacen parecer una morcilla y el cortavientos. Estamos listos.
La ropa interior resultó ser el único error, los calzoncillos, nada de ir comando, bien. Los calcetines, mierda, me dio por estrenar algo.

El día anterior había comprado un “plástico chubasquero” y una manta de esas de catástrofes, nada de pasar frío antes de salir.
Otro beso a Mahal y para la salida.

Repaso,

  • Móvil, check
  • Batería, check
  • Auriculares y funda anti agua para móvil y batería, doble check
  • Barra de cereales, check
  • Gel de esos de energía, check
  • Dorsal y chip para los pies, check, check

Estaba listo. Pero por si algo malo pasaba, pillé la pasmo y cuatro mil yenes en monedas de 500, así iría haciendo ruido.

En la estación ya me crucé con los primeros corredores, nadie decía nada, todo el mundo miraba para sus adentros, alguna sonrisa si que se nos escapaba.

Llegar a shinjuku y empieza la fiesta, gente con dorsales por todos lados, todo el mundo cambiándose bajo techo, fuera aun caían algunas gotas.
Carteles indicando tu zona de entrada en cada cruce, imposible perderte. Imposible no hacer cola.
A las 8:45 estaba la ropa en el camión que la llevaría a LA META y mi persona intentando hacer de pingüino emperador junto a los otros corredores, cuanto más junticos más calenticos.

Saliendo

Todos mirábamos al cielo, aun gris, aun goteaba. Empezaba a subir la adrenalina, allí íbamos, salía, primero los locos de la silla de ruedas, esos si que corren. Luego los del sprint, después las personas humanas.

Justo a mi lado, un abuelete me mira, sonríe y pregunta, “¿preparado?”
Creo que nunca, le contesto, ¿primera vez para usted?
No, es la sexta.
Recogí mi mandíbula del suelo y salimos juntos, no lo vi durante la carrera, seguro que llego antes que yo :)

Los primeros cinco kilómetros bien, muy bien, tanto que me vi al lado de las liebres de 4:30. Me acojoné, eso era ir deprisa, decidí que era mejor bajar de ritmo y seguir sin pensar en ellos, si los volvía a ver cerca ya correría (estuve cerca de ellos hasta el kilómetro 36)

Mientras miraba a derecha e izquierda, mientras veía a la primera persona ponerse a andar(en el kilómetro DOS), mientras buscaba un culo ritmoso para seguir, me planté en shinagawa, ya en el kilómetro 15 e iba a 4 minutos de los de 4:30, bien guille, bien.

Seguimos “subiendo” y ya estaba en Ginza, allí vi a Dani corriendo a mi lado con la cámara, justo a mitad de la maratón.
El mamón me chillaba, “Vas bien, muy bien, no te pares, ¡¡sigue!! Grande, Guille, grande”

Con la sonrisa seguí, sabía que allá por el veintipico tenía a mis dos liebres ilegales y Mahal. Sigue, Guille, sigue.

Esos tres o cuatro kilómetros se hacían largos, no los veía, quizás en la siguiente curva… Sigue, Guille, sigue.

Allí estaban, creo que primero vi a Oskar, luego a Mahal y a Chiqui. Segundo subidón: “Vamos mamones, salid, no esperéis, salid.”
Yo no podía parar, parar hubiera significado tener que volver a empezar y eso cuesta, me cazaron a los tres metros.
Liebre DOS, preparada

Gran alegría, poder correr con ellos el mismo trocito, o casi, que corrimos con Oskar hace unos años, fue una pasada. Me marcaban ritmo, 6:30 por kilómetro. “No apretemos que aun me queda”. Risas, más risas y justo cuando más confiados íbamos, les echan mano al cuerpo, “¿y tu dorsal?”, Chiqui se hace para un lado para evitar que pillen a Oskar, pero no hay nada que hacer, el tipo los vio a los dos, “¿y el tuyo?”, a mí ni me miró. Yo seguí corriendo, no parar. Sigue, Guille, sigue.

Un par de kilómetros después siento una sombra con un gorro gris corriendo a mi lado, ¡era Mahal! Esta vez sí que me paro, le doy dos besos y “Sigue, Guille, sigue.”
A darle un beso a la fotografa

Poco a poco, recuerda, 6:30. Aun queda mucho.

En eso iba mi cabeza cuando de repente mis liebres vuelven a mi lado, se habían escapado del controlador, habían seguido 100 metros y corrido como locos para pillarme, los pobres me decían, “tío vas muy rápido, pensábamos que te habíamos pasado” Dos kilómetros más con amigos, ¡perfecto! Justo cuando Ginza asomaba de nuevo dieron media vuelta, un “Gracias, tened cuidado que no os pillen al salir” y un “Sigue, Guille, sigue.”

Un rato después oigo mi nombre, me giro, busco, sonrío y encuentro a Dani y a Pablo, “sigueeeeee” Ahora sí, ya queda nada. Aun no te duele nada, venga, ya estamos allí.
Publicidad gratis

Delante se veían ya esos puentes, las únicas subidas de verdad de toda la maratón, justo al final… “Sigue, Guille, sigue.”

Fue a partir de esas subidas cuando me di cuenta de verdad de que iba a terminar, que era posible. Ahí dejé de apretar, ahora tocaba disfrutar de donde estaba, no parar pero sí que nada de forzar.
Odaiba

Anduve deprisa, troté despacio, iba muerto de sed. Pero avanzaba y los carteles ya no decían los que llevaba si no los que faltaban, menos de CINCO, de CUATRO, de TRES, menos de UNO (no se que pasó con el de dos)

Allá por el kilómetro 40 fue el único susto, un pinchazo en el dedo corazón del pie derecho, no podía ser, estaba AL LADO, salté durante cuatro metros, andé durante diez más y ya no dolía, “Sigue, Guille, sigue.”
La sonrisa iba subiendo a los labios, te sabes cerca, afortunadamente no me fijé mucho en los caídos, dolía mucho verlos. Gente corriendo a tu lado que de repente, sin que pase nada, se desploma, deja de poder mover las piernas, echa las manos a las mismas y se va hacia un lado. Nunca la definición de “tan cerca y tan lejos” cobró tanto sentido.

Yo a lo mío, “Sigue, Guille, sigue.”
Vamooooo

Y en eso estaba cuando de repente ves una curva, hay más ruido justo detrás, tiene que ser la meta, ahora sí, quémalo todo. Llegar y ver el cartel de 195 metros es algo comparable con despertarse el día de reyes cuando aun ponía en la lista “el barco de los clics“. Subidón ENORME, adrenalina, adrenalina.

Tenía ganas de abrazarme a todo el mundo, aunque no tenía muchas fuerzas para ello.
FIN

Y además… ¿Dónde estaba Mahal? ¿Y esa cerveza de la que tanto habíamos hablado?
Biiiip biiip
-¡¡¡ Noooooooo!!! ¿¡¡¡Ya estas aquí!!!? ¡¡¡Mierda!!! ¿Cómo estás? ¿te duele algo? Lo siento mil!!! hay más gente que en la guerra, nos hacen dar mil vueltas… Joooooooooo
– Tranquila, ahora me tengo que arrastrar, pillar la bolsa de la ropa y salir a la zona de encuentro, llegas de sobra :)

Nos vimos en la zona de encuentro, casi una hora después. Y la cerveza aún tuvo que esperar un poco más porque… ¡No venden alcohol en ningún konbini de la Yurikamome! ¡¡¡Señores!!! ¡¡¡Ni en las camionetas de kebabs, ni en Tokyo Sight!!! ¡¡Qué sana es esta gente!!

Pensamientos inconexos
– Me comí la barrita de cereales en 4 veces, un bocado a los 10, otro a los 15, otro a los 25 y el resto al llegar
– Me bebí el GEL DE SUPER ENERGIA en dos veces, la mitad en el 16 y el resto en el 23
– El trocito desde la mitad del maratón hasta que vi a “las liebres” me pareció largo de más.
– Pasé sed los últimos cinco kilómetros, recuerdo beberme dos vasos de isotónica y dos de agua en el último avituallamiento.
– El cartel del público que más gracia me hizo fue el de unas chicas que decía “WE HAVE LUBE” (tenemos lubricante) Si me hubiera puesto en los pies no tendría llagas.
– El miércoles después de la maratón ya podía agacharme sin sentir pinchazos.
– El mejor disfraz… Una caperucita seguida por un lobo, brutales.
– En el mismo sitio que repartían pollo frito y vino en el 2012 este año daban pasteles y Champán.
– No pillé nada de comer de las mesas ni del público, tampoco desayuné.
– Lo único que acabó destrozado fueron mis pies, ampollas es poco, el viernes aun me dolía el dedo gordo del pie izquierdo. Eso sí, durante la carrera, NA DE NA.
– Había gente con dorsales de “corro con una causa”, uno decía “KEEP ALWAYS YOUR SMILE, THEY CAME TO SEE YOU” (manten tu sonrisa, han venido a verte) No pude parar de sonreír cada vez que lo recordaba.
SONRIE

Después de la maratón (parte I)

febrero 23rd, 2015 lorco

¡¡¡YATAAAAAAA!!! ¡Terminada!

Pocas cosas he tenido tantas ganas de terminar como esta carrera. Ahora estoy seguro, puedo terminar una maratón, en serio. Y si alguien me pregunta ¿que es lo peor de una maratón? ¿en que momento lo pasaste mal?
Lo tengo clarísimo, donde lo pase mal fue saliendo a entrenar :)

Hay que prepararse, no se que pasaría si uno saliese así, a lo loco, lo mas normal es que se transformara en los “walking deads” que se veían, en esos muertos con dorsal que iban medio andando medio arrastrándose. Pero si la preparas, no como yo, SEGURO que la terminas,¡SEGURO!

Hoy solo paso por aquí para dejar un vídeo, unas imágenes y dar MIL gracias a todos. Durante la semana os contaré mas cosas. Seguro que entonces ya no recordaré que eso de agacharse no es bueno para los muslos.

¡Dentro VÍDEO!

El loco de Dani me pillo en el kilómetro 20, aunque yo iba tan a lo mio que solo lo vi muy tarde y luego, en Ginza, me volvió a pillar, esta vez saludando.

Antes de eso había tenido a mis dos liebres, GRANDES, muy grandes. Jugandose la vida, el ser arrestados y el pasar la noche en el cuartelillo salieron a correr ¿diez? kilómetros conmigo, se agradecieron MUY mucho.
Las dos liebres

Ahora os dejo el álbum y luego os cuento como me paré a darle un BESAZO a la fotógrafa 😉

 

Maratón Man

febrero 20th, 2015 lorco

¡Allá vamos! Desde anoche el dorsal duerme en casa.

Tokio maratón! (Amarillo limón)

Ya puedo decir eso de “alea jacta est”, ahora solo queda levantarse el domingo y salir a disfrutarlo. Han sido tantos días saliendo a correr que hasta no se si quiero que pase o no. Me explico.

Se que después del maratón no saldré tanto a correr, y eso en cierto modo no termina de gustarme, creo que le he pillado gustillo a esto de ponerme las mallas. Aunque también sé que tendré más tiempo para mi, que ya no faltaré a mis sesiones de Kendo, este mes de febrero lo he dejado bastante de lado.

Como Jota me ha estado diciendo, lo importante es no ver NI UN ZOMBI el domingo, disfrutar a tope del pedazo de recorrido y guardar cada kilómetro en la cabeza. Solo hay una primera vez y la mía va a ser esta.

Lo que sin duda ya guardo en mi cabeza han sido los comentarios que he ido recibiendo durante este tiempo cuando la gente se enteraba que iba a correr 42,192 metros. Aquí van algunos, sin orden específico

¿pero, entero? / ¿pero, lo vas a terminar?

Sin duda el más repetido de todos.

Hostia mola, a mi me invitaron a correr el de NY, iba a salir a hacer solo 10km y acabé haciendo 32, es un disparate, seguro que te lo pasas bien.

Este me saco dos mil sonrisas.

¿ya has corrido alguno? / ¿no deberías hacer antes algo mas corto?

Ya he corrido, ya, ningún maratón, eso sí, pero con esto de entrenar ya he pasado de los 500km alguno de esos valdrá

¿podemos ir a verte? / ¿correr un rato contigo?

Pocas cosas me harán más ilusión, he tenido la mala/buena suerte de que me tocará solo a mi de toda la gente que conozco que lo intentó. Correr con amigos es siempre mucho, MUCHO más divertido.

Yo te espero con una birra en la meta.

Así es como se motiva uno. Birras, birras, BIRRAAAAAAAAAS

Hijo mío, tú si ves que estas cansado te paras y para casa, que tu no vives de esto.

Una madre siempre impone antes el bienestar de su retoño, aunque pese 83 kg, a terminar y las chorradas esas del espíritu de superación.

Animo, lo peor que te puede pasar es que te guste y repitas.

Sinceramente, ni idea, admiro a la gente que entrena regularmente. Yo con Kendo tengo suficiente, quizás salir UNA VEZ a la semana a correr, pero de tres a cuatro veces más Kendo va a salir PIRRIIIIIIII.

Y dos mil mas, anécdotas de gente que ha corrido, consejos sobre comida, bebida, ponerse tiritas en los pezones, enlaces a la entrada de metro después del maratón de NY…

Yo desde hace dos semanas miro el tiempo que va a hacer el domingo, no ha parado de cambiar, “huevo frito”, viento, sol, lluvia… De todo, aunque hace tres días paró en lluvia y no cambia. He de reconocer que al principio me jodió ver eso de la nube y las gotitas se quedaba en la previsión, ahora ya no.
Si llueve, pos disfrutaré del colorido de los paraguas :)

 

Seguro que alguno, hasta puede que alguna, ha puesto sus ojos en es folleto de “Tokyo girls run” y es que, aparte de la birra esperando al final, hay una “zanahoria” que hemos repetido una y mil veces entrenando. Hay que conseguir tener delante, así como a unos siete metros y a velocidad constante no muy superior a la nuestra, un culete majo, femenino a ser posible (conclusión a la que llegamos después de arduo debate)

Así que este domingo, baterías del teléfono a tope, barra de chocolate en el bolsillo, vaselina en “lugares propensos a rozaduras”, los ojos puestos en todos aquellos que me esperan repartidos por la carrera, el sol en el corazón y a buscarme un culo “zanahoria” que esté entre los 6’30” y los 7′ en los primeros 20000 metros y un pelin más rápido desde allí.

 

Señores, allá vamos, a correr un ratico. Nos vemos en los BARES!

 

Pd.- Madre, tu tranquila que no me arrastro 😉

Destraumando

febrero 17th, 2015 lorco

Tener una familia de cachondos es muy majo, pero tener cuidado con lo que decís que podéis terminar como uno que yo me sé este año.

La cosa se remonta a muNcho tiempo atrás, allá cuando el que escribe tenia pelo. Allá cuando eso de escribir la carta de los reyes se hacia sin mirar los precios, tan solo apuntando TODO lo que se te ocurriera y deseando que llegase el día de actos para saber lo que los buenos de los reyes habían tenido a bien traerte.

Durante incontables años en esa carta, en la que yo escribía, siempre aparecía EL BARCO PIRATA DE LOS CLICS. Nunca llegó, no había tiempo, dinero ni  manera de hacer que ese no fuera el único regalo posible. He debido repetir un par de veces eso de “estoy traumao” jamás conseguí el barco pirata, como mucho jugar con el de las vecinas del noveno, que estaba bien, pero como que no era lo mismo.

Este año lo han hecho, me han DES-TRAUMAO, los reyes magos me han hecho llegar un barco pirata, EL MAS GRANDE. Pa que quepa bien en nuestro palacio de Tokio.

Decir que es una pasada de regalo se queda corto, decir que no nos lo esperábamos es poco. Para prueba, el momento de ABRIR el paquete, el momento en el que nos quedamos de piedra.

También queríamos decir a los señores de playmobil, majos, majos, que piensen un poco en los padres, tardamos cerca de una hora y media en terminar de montar el bicho, menos mal que teníamos destornilladores, paciencia y un par de birras. No quiero imaginar “la alegría” de aquellos padres/madres/hermanos a los que les toque montarlo la mañana de reyes.

Yo libre de traumas infantiles, de momento, me paso el día en la bañera con los piratas (no caben en otro sitio) y empiezo a pensar si invitar a mis amigos a jugar con ellos es una buena idea o si los pondré celosos y se enfadarán con sus reyes magos por no ser tan majos y dejarles semejantes PEDAZO de regalos.

Caldo de gaijines

enero 28th, 2015 lorco

Este fin de semana nos fuimos a ponernos a remojo, a un onsen, a uno de esos que tienen un baño mixto exterior o 混浴 konyoku

Empezando por el principio, hace muuuuucho, mucho tiempo, cuando llegamos por primera vez a vivir a Japón un albaceteño de cuyo nombre no quiero acordarme visito un hotelito, con rotemburo mixto al norte de Tokio. Desde entonces, Nerea quería visitar el lugar, desde entonces todos los inviernos (es mejor sumergirte a 40 y pico grados cuando fuera estas a menos algo, que a treinta y pico) intenta reservar pero siempre se nos va de las manos.

Postalita

Este año no, allá al principio del mes de diciembre hicimos una reserva, el primer sábado libre que encontramos era  el 24 de Enero, dos meses después, así de petao esta todo en este país.

Para llegar al hotelito, Takaragawa, desde Tokio podéis ir en Shinkansen o pillar un tren normal. Nosotros, debido a que la diferencia de precio era demasiada teniendo en cuenta que SOLO te ahorrabas quince minutos, nos fuimos en tren local. Ahí es na, tres horas de tren para ir, tres horas para volver.

Nos plantamos sin ninguna prisa a las tres de la tarde en el hotel, dejamos la bolsa en la habitación, nos pusimos la yukata y a correr hacia el agua caliente. Eso sí, a las chicas nos permiten (o casi nos obligan) a llevar una especie de gamuza con tirantes horrenda, para salvaguardar nuestros lustrosos cuerpos de las miradas lascivas… Mientras que nadie protege a los muchachos (y no tan muchachos) de los escaneos frontal y dorsal… A penas una toallita ridícula que algunos llevan, he de decir, con un arte digno de la pasarela de Milán. Tendréis que creerme porque Mahal se niega a hacer la moviola para ilustrar mis palabras.
Estos hoteles suelen reservarse con cena y desayuno incluidos, así te llevas la experiencia TOTAL, una pedazo de cena washoku (和食), vamos cena de platos japoneses, en la habitación y desayuno de esos de pescado a la plancha, natto y arroz.

A lo que íbamos, salimos corriendo solo tapados por una capa muy fina de tela (no os liéis, nos referimos a las yukatas), y cual gamo que salta en la sabana perseguido por leonas llegamos a la primera poza de agua ardiendo. En pocas ocasiones en mi vida me he desecho de la ropa con esa rapidez. En menos de dos estaba en pelotas, con una toalla ridícula a la altura de los pelos (es lo que tiene ser calvo) y saltando, con cuidao de no salpicar, dentro del agua.
Cuando pensaba que Nerea tardaría un rato mas me giro y veo sonreír a una morena de pelo rizado que resulto ser la mía. Ole, los dos en el agua hasta las orejas a ver de que iba eso de cocerse a fuego lento.

Dos horas, dos horas después salimos arrugados y calentitos, eran cerca de las seis y media y teníamos cita para la cena a las siete. Nos sobraba tiempo, el frio seguía empujándonos a pensar que eso de mirar el paisaje era de cobardes. A correr para la habitación.

La cena, en serio, pillarla siempre, no hemos podido acabarnos NUNCA una de esas cenas, sopa, guiso, tempura, pescado, parrilla, encurtidos, arroz, fruta… IM PO SI BLE. Tardamos una hora en intentar terminar y media en volver a ser personas.

Un dos splof

Evidentemente después de la cena, a correr, esta vez como paquidermos rellenos, hacia el agua. Una pasada, dos horas y media dentro, nos encontramos con una pareja con ganas de hablar y claro… Allí que nos quedamos dándole, si llegan a tener birras nos sacan de allí al amanecer.

Nos fuimos a la cama con la pena de no haber tenido un poco de nieve, a parte de la ya caída, mientras nos cocíamos. Así nos hizo más ilusión cuando después de desayunar nos cayó una poca en la cocción de la mañana.

Esta roca no estaba fria

Y así, cocidos a cuarenta grados durante media horita más nos volvimos hacia el hogar. Sin duda un lugar para repetir, dicen que es el KONYOKU más grande de Japón y eso se agradece, aunque quizás no el hotel…

Pd.- El acceso al baño es gratuito, así que si estáis por la zona…

El pasillo

enero 16th, 2015 lorco

Los días de frio o lluvia Jamonera se queda en el garaje, esperando que el sol salga y caliente. Esos días debo atravesar un pasillo. No deben ser ni cien metros, pero los tacones resonando hacen que parezcan muchos más.

No se porque, especialmente los viernes, cuando cruzo por ese pasillo desconecto los cascos, abro los oídos y dejo que el ruido me lleve a la oficina.

Es otro momento mas de esos “momentos hormiga” que tiene esta ciudad, de esos en los que las escenas de “Tiempos Modernos” se quedan cortas. Este es de los pocos que me gustan, no se si es el sonido, la luz, que en ese pasillo no hace frio ni llueve, el conjunto de todo ello…

Una de las cosas raras es que ese sonido esta ahí solo AL ENTRAR a currar, a la salida ya hay otro, hay voces, carreras, otros ritmos.

No es el perfecto repiqueteo de los tacones, ese ritmo que te hace andar a la misma velocidad que los demás.

Lo mismo me estoy volviendo un pelín más loco y solo lo oigo yo, son voces de sirena que me llevan a estrellarme contra mi mesa, mi teclado, mi rutina. Yo os las dejo aquí, las veis y me contáis

Nosotros nos ya de vuelta tras una semana a Camboya, que rima con agua en botella, luchando por unas vacaciones de cinco meses pagadas para toda la humanidad, con la ropa de verano de nuevo y peleando contra los mosquitos.

Si alguno lo desea, Dead Keneys…