Es imposible, vamos a nosotros nos cuesta. Salimos a cenar, proponemos lugares, pero siempre, antes o después, siempre sale un KARAOKE y claro…
No se resisten.
Después de la cena donde nos pusieron nombres con pulpitos unos cuantos se animaron a lo que ellos llamaron, segunda velada. Lo elegido, un karaoke, pero tranquilos, no hay vídeo.
Fue increíble, el karaoke era, con diferencia, el mas CHULO de los que hemos estado, el palo fue en consecuencia, aun así lo que a mi me flipo fue verlos leer y cantar en japones como si fuera su idioma, que lo era. Es que yo me impresiono fácilmente.
A nosotros nos dejaron cantar dos cancioncillas y listo, tampoco era plan de abusar, pero el ambiente fue muy chulo y nos reímos un montón.
Aun después del karaoke y de oírnos cantar no propusieron cambiar el nombre de Nerea por «SONIDO HORRIBLE QUE DESTROZA MIS POBRES TIMPANOS» ni el mio por «A ESA VELOCIDAD DE LECTURA DE HIRAGANA NUNCA LO CONSEGUIRÁS» en el fondo son buena gente.
El sábado fuimos con los alumnos de Nerea a cenar y a pasar un agradable rato mientras ellos practicaban español y nosotros nos reíamos con ellos.
Durante la cena salio la conversación de como escribíamos nuestros nombres y que si nos habían dado ya kanjis, o pulpitos, para ellos. Evidentemente dijimos que no, que katakana y romanji eran la única manera que teníamos de escribirlos.
Después de mirarse un rato decidieron que eso no era posible y que nos iban a regalar nuestros nombres en KANJI.
Y luego nos los explicaron, porque evidentemente yo no tenia NI IDEA de lo que estaban escribiendo.
Para Nerea eligieron tres kanjis
La verdad es que las combinaciones posibles de kanjis con esos sonidos son infinitas, o eso creo, pero ellos se lo curraron buscando algunos que les hicieran pensar en nosotros. La verdad es que estuvieron discutiendo media horita para elegirlos y al final nos dieron esos.
Osea que Nerea es «bello sonido asiático» y yo «Esperemos que la sabiduría permanezca correctamente» manda narices….
Pd.- Evidentemente yo esto lo se porque luego Richard me lo explico ya que ellos lo habían escrito todo a mano y yo no tenia ni idea de que kanji era cada uno ni recordaba lo que querían decir
En un ataque de ESTO NO NOS VUELVE A PASAR decidimos visitar la piscina que tengo al lado del curro. Super «fashion», pedazo de piscina de 50 metros con duchas de la muerte y ambiente fantástico. Eso si, cuatrocientos yenacos del ala por dos horas de estancia. La verdad no me importa pagarlos.
Y claro, nos dijimos, si esa es la de al lado del curro la de al lado de casa SEGURO que esta de muerte, estupendísima, al fin y al cabo vivimos en una de las zonas mas selectas de Tokyo, ¿verdad?
Nerea, reina del PREGUNTO, fue a preguntar. La piscina de al lado de casa esta abierta de nueve y media a cinco y media, todos los días de la semana. Y es gratis.
Yo no terminaba de creerme eso de GRATIS, pero claro, todo tiene su explicación. Hay turnos. Si, si, TURNOS.
Cada dos horas echan a la gente y entran otros, osea que mejor calcular cuando vas no vayas a entrar a las once y a las once y media te echan.
Nosotros fuimos a las tres y media. Sin prisa, sin madrugar, que era sábado. Y la verdad no era ni la mitad de glamurosa, pero si que era gratis.
Eso si, yo me esperaba que con eso de ser gratis habría allí gente como a la salida de la mascleta, pero no, nada, niente, que NO. Que contándonos a Nerea, al socorrista y a mi estábamos 7 adultos.
Chulísimo.
Eso si, algo que me sigue y seguirá sorprendiendo, la profundidad de la piscina, de hecho LAS DOS, en la de cincuenta metros el agua me llega por debajo de los hombros EN TODA la piscina y en la nuestra en la no glamurosa pero gratis por encima del ombligo, que para que me tapara los hombros me pase la hora y media de rodillas en el agua.
Ayer empezamos lo que me da se ve a convertir en una tradición en nuestras clases de Japones. En lugar de agua teníamos una cerveza para beber.
La verdad es que no estuvo NADA mal. Pero esto no podría ser sin la colaboración de nuestro gran Kikuchi-san. Creo que ya os hemos hablado de ellos, de nuestros dos profes de japones pagando.
SatoSan y KikuchiSan. Ella sonríe más y nos saca más a cenar, el sonríe un poco menos, hasta que se ha tomado una cerveza, nos da mucha caña en clase y sabe la ostia de vinos y papeo español.
Pero como ayer llegamos tarde, mucho más tarde de lo normal, me da que KikuchiSan ya tenia puesto el modo NO HAY CLASE y estaba esperándonos sin ganas de dar la clase. Evidentemente, cuando ya tiene uno el modo ME PIRO en encendido es cuando llega la persona que estaba esperando y eso paso ayer. Que llegamos tarde y le rompimos un poco los esquemas al pobre.
Eso si, en un alarde de improvisación que espero se repetirá, nos ofreció lo que el tenia en mente cuando llegamos, una cerveza.
Hace un par de noches decidimos que ya era hora de usar esos COBETES que nos ocupaban una parte del armario y que podrían decidir un día de darnos un susto.
Aprovechando que Yuki y Richard tenían también unos cuantos nos fuimos a un parque la lado de su casa y EAH a tirar COBETES.
La verdad es que la mayoría de ellos eran de esos que hacen luces y un pelin de ruido, así como un pedo ninja. Pero teníamos un par de los de subir, subir, subir y hacer PUM.
No era muy tarde, cerca de las diez, pero pensamos que quizás hacíamos algo de ruido.
No le dimos mayor importancia y seguimos pegando le fuego a todo lo que tenia pólvora.
Y lo vimos llegar, un policía en una de esas motos de repartir pizza que tienen venia a vernos. Se acerco con dos mil reverencias y nos dijo…
-naninuneno naninuneno TARDE naninuneno naninuneno COHETES naninuneno naninuneno naninuneno RUIDO naninuneno naninuneno naninuneno LO SIENTO naninuneno naninuneno naninuneno LO SIENTO naninuneno naninuneno naninuneno GRACIAS GRACIAS GRACIAS
Yo mire con cara de poker y me dije esto esta claro, a ver, a ver, Yuki y Richard que saben que es eso del «naninuneno» me lo van a traducir, verdad?
-Perdonar que os moleste, ha llamado un vecino quejándose del ruido por los cohetes y aunque yo se que estáis intentando hacerlo con el menor ruido posible agradecería que por favor dejarais de hacerlo. Muchas gracias, lamento haceros terminar, muchas gracias.
Buenas noches
Y yo pensando que el vecino se había asomado al balcón para disfrutar de los cuatro cohetes, sera mamón!! Bueno, bueno, lo entiendo, pero a ese lo mandaba yo a Valencia a pasar allí las fallas un par de años iba a dejar de quejarse de cohetes para siempre jamas.
Lo cierto es que aunque el policía nos hiciese parar yo me quede con la impresión de que lo hacia a su disgusto, que por el podríamos haber seguido, que no hacíamos ruido de verdad, pero al haber llamado un vecino no tenia opción y debía hacernos parar.
No se nos ocurrió, en ese momento, preguntarle si podíamos quemar los cuatro que nos quedaban. Me da que nos hubiera dicho que no, pero nunca se sabe.
Cada vez, pero cada vez, que hemos tenido en frente a «LA AUTORIDAD» me han parecido hasta amables, que tiene que haber de todo, pero hemos tenido suerte. Ojala siga siempre así.
Por cierto, hoy estaban poniendo MULTAS de nuevo en el mismo sitio donde me pillaron la ultima vez, ya no me pillan mas, ahora no voy por el carril bus cuando estoy llegando a esa calle cambio y al salir lo vuelvo a coger…
Como pudisteis ver ayer existen un tipo de festivales en Japón en los que se pasea una especia de palio. Pero para lo que son y todo eso, mejor leer «el pozo del conocimiento» pero para lo que es EXPERIENCIA PERSONAL quedaros aquí y seguir leyendo que alguna sorpresa os llevareis.
Todo empezó con un fin de semana por delante y pocas ganas de quedarnos en casa. Nerea llamó a Oskar y entre los dos me liaron, vamos que tampoco hace falta mucho. Y nos fuimos a algo que prometía ser increíble, «mikoshii», tipos en vestimenta «tradicional», agua, gente pero no mucha, cerveza y hasta puede que comida. CONVENCIDO, estoy listo, cargamos cámara de fotos, cogemos el gorro de las citas en la calle cuando hay sol y A POR ELLOS.
Al llegar vimos mikoshiis por todos lados, gente con la mista yukata y sol, mucho sol. Esto del agua empezaba a ser de lo mas interesante, ya veríamos si no terminábamos nosotros TAMBIÉN debajo de los cubos.
Al principio ceremonia de bendición del mikoshii más GRANDE de todos. Mucha gente, mucha calor y unos señores con flores en el gorro, que conste que sigo señores porque hay que ser muy hombre MUCHO para llevar esas flores en el gorro y parecer sereno.
Poco después veríamos algo de agua, pero poca, al parecer a la gente le daba como miedo tirarle agua al mikoshii grande, pero los pequeños… Esos eran otra historia, mucho menos serio, mucho mas cordial.
Yo no me entere de mucho, pero podía distinguir a la gente que llevaba el mikoshii por el kanji de la espalda de la yukata y al parecer en el GRANDE se iban cambiando, cada «grupo» lo llevaba un rato (POR DIOS QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE ESTO)
Después de seguir el grande durante un RATAZO decidimos que era CERVEZA time y claro, lo perdimos, ya nos dábamos por satisfechos, ya pensábamos en llenar nuestros estómagos cuando llego la parte que recordaremos SIEMPRE.
Giramos una esquina y uno pequeñito, gente con cubos de agua y mangueras regándose unos a otros, chillan, salta, se ríen, NOS APUNTAMOS.
La verdad, UN TRIUNFO, cuando terminaron de regarse y chillar ¿¿»ATSUI»?? ¿¿»MATSURI»?? ¿¿»BANZAI»?? aparecieron de la nada señoras cargadas con bandejas llenas de EDAMAME y una cosa como palitos de cangrejo. Y no solo se nos quedan mirando sino que se acercan, nos ofrecen y nosotros LES PILLAMOS DE TODO.
Contentos con algo de comida y sentados mas o menos a la sombra miramos como a nuestro al rededor empiezan a aparecer cervezas, si, si, cervezas para todos los porteadores.
Una pequeña sonrisa nos aparece y nos decimos, ¿se atreverán? ¿nos darán cerveza y todo?
Un grupo empieza a señalarnos, nos miran con cara de mira que chicos mas majos y ¡¡EAH!! dos cervezas, a Oskar y a MI, Nerea no tiene la suerte de tener una pero la compartimos, el chico solo tenia DOS manos y no pudo traer TRES.
Ya nos creíamos totalmente integrados, comíamos, bebíamos, brindábamos a lo lejos con ellos cuando sucedió…
Un señor se levanto, me miro, me sonrió y sin decir ni ESTE PAÑUELO ES MIO me dejo con esta pinta….
Ese fue el momento mas divertido del festival, como en un momento nos habían adoptado, nos daban de comer, de beber y nos vestían como ellos. Incluso un grupo de señores que pasaron al recoger nos invitaron a volver al día siguiente y portar el mikoshii…
Pero nos fuimos de cena a Asakusa a celebrarlo y descubrimos las latas a 50 yenes y eso es otra historia, ¿verdad?
Fotos de esas de cerca que me gustan a mi
Durante el día subiremos MAS fotos al álbum, osea que a visitarlo toca.
Hoy tan solo un vídeo, iros haciendo a la idea de que mañana os contamos de que va todo esto, el como llegamos allí y quienes eran esas gentes vestidas de formas raras…
Aunque teníamos pensado contaros que hicimos el sábado que nos obligo a tener una cena tranquila ha llegado algo a mis manos que debemos compartir, YA con vosotros.
Muchos de vosotros aun estaréis sufriendo las consecuencias de haber visto el vídeo de «Japovisión, la canción del verano» y otros muchos aun bailareis el oniguiri en casa cuando pensáis que no os ve nadie.
Pero lo que pocos sabéis es que ese vídeo tiene tomas falsas, el incansable Oskar dueño y señor del IKUBLOG nos honra con este montaje en el que Flapy, él y yo salimos de nuevo para recordaros esas coreografías que os calentaran en las noches de invierno.
Mañana os contaremos el porque de nuestra cena el sábado si la vergüenza o la fama no nos lo impide.
Que Japón esta lleno de maquinas de bebidas y de pachinkos es algo que no se le escapara a ninguno que pase por aquí, pero que algunas de esas maquinas tienen precios ridículos…
El sábado mientras disfrutábamos de una reparadora cena, mañana veréis porque la necesitábamos, descubrimos esta maquina que anunciaba precios de 100 yenes por lata. El precio de las latas antes de que entrara el euro ese…
Pero lo más fuerte fue cuando descubrimos unas cuantas a 50 yenes, unos 0.37 Euros.
Al parecer hay incluso otras MUCHO mas baratas, por 10 yenes, pero esas solo las he visto en el blog de Nora.
Lo que mas me gusta es que no suelen cambiar los precios, aunque este dentro de una estación, dentro de un museo, en el fondo del barranco mas perdido y profundo de Japón es raro que suban de los 150 yenes la lata. Y eso, la verdad, mola.