Y el sabado al final…
Es imposible, vamos a nosotros nos cuesta. Salimos a cenar, proponemos lugares, pero siempre, antes o después, siempre sale un KARAOKE y claro…
No se resisten.
Después de la cena donde nos pusieron nombres con pulpitos unos cuantos se animaron a lo que ellos llamaron, segunda velada. Lo elegido, un karaoke, pero tranquilos, no hay vídeo.
Fue increíble, el karaoke era, con diferencia, el mas CHULO de los que hemos estado, el palo fue en consecuencia, aun así lo que a mi me flipo fue verlos leer y cantar en japones como si fuera su idioma, que lo era. Es que yo me impresiono fácilmente.
A nosotros nos dejaron cantar dos cancioncillas y listo, tampoco era plan de abusar, pero el ambiente fue muy chulo y nos reímos un montón.
Aun después del karaoke y de oírnos cantar no propusieron cambiar el nombre de Nerea por “SONIDO HORRIBLE QUE DESTROZA MIS POBRES TIMPANOS” ni el mio por “A ESA VELOCIDAD DE LECTURA DE HIRAGANA NUNCA LO CONSEGUIRÁS” en el fondo son buena gente.
En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos Luchando en el banco para pagar el piso
Hace unos 730 días, relatábamos Seguimos con nuestros problemas de humedad


