Y otro tifón pa la cuenta
La verdad es que antes de venirnos a Asia eso de los tifones era para nosotros algo que pasaba en la tele, en las pelis de desgracias que vuelven a estar de moda y en los fabulosos EEUU, esos tienen de todo. Desde entonces ya levamos unos cuantos a las espaldas, hoy nos toco otro.
(Nerea dixit)Yo viví uno en La Reunión, pero consideramos tal como Asia por estar en el océano indico(Fin Nerea dixit)
De la llegada de este nos enteramos el lunes y por un momento pensamos, deseamos, que giraría y no pasaría por Tokio, al menos no POR ENCIMA, error, nos toco.
De los que llevamos este ha sido el mas “flojito” al menos en impresión. El primero de Filipinas nos dejo cuatro días sin luz, el segundo nos inundo la casa. El primero de aquí me pillo en Jamonera y casi ni me enteré y este nos ha dejado en casa, no hay metro ni ganas de volar con Jamonera, y a Nerea con el día libre.
(Nerea dixit)Puede que nuestra percepción de la magnitud de los tifones tenga que ver con las infraestructuras… Me explico. Mientras aquí los trenes se paran por prudencia, los transportes en Manila dejaron de funcionar cuando fue imposible transitar debido a la manta de lluvia y al vendaval (por no hablar de los objetos voladores identificables…), cuando en Manila el único lugar con agua y luz era el centro comercial, aquí no solo no hay ningún problema con los suministros básicos, sino que aquí estamos posteando como si nada. En resumen, nuestra experiencia manilera de desastres naturales no nos dejo traumatizados, pero la notamos en nuestras propias carnes… Desde nuestro pisito, esto es un día sin currar la mar de chulo. Mis respetos a quienes hoy estén sufriendo en sus carnes el tifón, ya nos tocara…(Fin Nerea dixit)
Esta mañana llovía como si le fuera la vida en ello, ahora mismo solo tenemos “viento racheado” que hace que el metro siga parado y destroza paraguas.
Lo mejor de un tifón es que deja el cielo LIMPIO de nubes durante unos días y me da que tendremos sol para este finde que viene, es lo único bueno. Eso y los nombres que les ponen, este se llama Melor, que suelen sonar como si fueran magos, hechiceros o algo parecido. Aunque lo mismo es parte de mi deformación profesional.
Mientras que escribimos esto Nerea se zampa un desayuno mollete y yo espero que el metro vuelva a funcionar o que el viento deje de soplar y Jamonera vuelva a poder ser usado como vehículo terrestre y no como aparato volador.
En un remoto pasado
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