La palanca del hombre muerto
Creo que la primera vez que oí hablar de esto fue leyendo Pelham 123, libro del cual existen un par de películas, de las cuales no hablare, sobre todo de la ultima que me pareció una miERda.
La segunda fue cuando J, gran lector de este blog y amigo, se presento a un examen para ser conductor de tranvía (lo que no haya hecho J no existe)
Lo que no sepáis lo que es, mejor mirar el pozo de la sabiduría antes de seguir
Y el otro día hablando con Nerea y mirando como conducía el señor que teníamos delante intentamos ver si era lo que creíamos o no. Juzgar vosotros mismos
No se donde, ni en que momento, leí que los conductores tenían su propia palanca, que era algo que te daban al empezar el servicio y que te acompañaría durante toda tu carrera. Evidentemente tiene un lado romántico y por eso quizás me lo creí.
La palanca de la foto tiene un lado que me gusta aun mas, es de madera, no de frio metal. De madera de esa que se desgasta al cabo de los años de uso y que cuando uno parte en eso llamado juVilacion puede enseñar a los nietos o partir nueces con ella, ver la marca de los dedos y decir, que se joda, ese tren funciono todos los días que yo lo conduje, ni una vez me quede muerto y ni una sola vez deja de apretar esta palanca.
Aunque claro, después de ver como el señor conductor llevaba el tren creo que mas que una palanca de hombre muerto era una palanca de velocidades, que mas da, lo importante es que Nerea y yo estuvimos hablando un rato de ello y que ahora vosotros ya sabéis que J estuvo a punto de ser conductor de tranvías, ¿¿verdad??
En un remoto pasado
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