¿a Cuenca?, ¿a la mierda?, ¿a la luna?, ¿al infinito y mas allá?

Niijima – parte I (la llegada)

Hace mucho, mucho, aun mas tiempo, grandes amigos nos comentaron que si tenia tiempo, si me gustaba la playa, si quería disfrutar de un par de onsen gratuitos y al aire libre… Niijima era el lugar.

La cosa no parecía tener mucha dificultad, comprar billete, hacer mochilas, preparar cremas solares y lanzarnos al bote/ferry a ver que era lo que nos esperaba.
Lo del billete nos ha costado tres intentos, si hay algo que Japón tiene a mantas es gente, miles de millones de gentes, y cuando hay gente es raro que TU IDEA solo se te haya ocurrido a ti, vamos, que lo decimos por si a alguien se le ocurre eso de, “a ver que hago este puente que empieza mañana…” Lo normal es que termines en casa o de fiesta al lado de casa, lo demás estará todo lleno 😉

Billete

Como somos unos muchachos que se miran siempre lo que hay que hacer, consultan guías y miran por internet llegamos al puerto sin tener ni idea de que había realmente en Niijima. Ruidos, lo que la gente nos había contado y poco mas. Si es que no nos gusta preguntar

horizonte con luces

A las once y pico de la noche sale el barco, hay varios tipos de billete, camarote, zonas de tatami y cubierta, vamos al lio. Evidentemente pillamos de esos de cubierta, habitaciones con lujo, llenas de espacio.

habitaciones de pobres

 

Vamos que ponías tu trocito de plástico donde podías y allí a sobar o a beber, porque mas que un barco al principio de la noche eso parecía una fiesta, todo el mundo dándole al bebercio, a las risas y a pensar en que cuando llegáramos a las islas todo seria paz y armonía y no una resaca horrible de esas que duran tres días. Nosotros al trantran, birra, libro y a dormir.

vitaminas para dormir

Llegamos por la morning, de eso de a las siete y poco y a ver que era eso del camping gratuito del que nos hablaron. No problemo, encontrado, hasta nos dicen donde alquilar bicis y motos, a por ellas.
En menos de media hora teníamos mapa de la isla, lugares de interés, sitios donde comprar y comer, vamos, ¡¡conseguido!!

Alquilamos las bicis, organizamos nuestras mochilas en las cestas y a pedalear (Nerea aun no se quejaba de eso de pedalear, no tardaría)

De un camping gratuito no esperábamos mucho, error, el sitio era una pasada, una colina con parrillas en todos los sitios, aseos, cocinas, todo!!
Elegimos nuestro rinconcito con cuidado, una parcelita con sombra, con un tendedero, planita, con un césped precioso. Empezamos a deshacer las mochilas, aislante, saco de dormir, ropa, comida… ¿Pero y la tienda?, ¿¿donde esta la tienda??

continuara...

CONTINUARA…

 

 

 

En un remoto pasado
Hace unos 365 días, relatábamos  Puntualidad Japonesa
Hace unos 730 días, relatábamos  Un año juntando folletos
Hace unos 1095 días, relatábamos  Desde mi ventana
Hace unos 1460 días, relatábamos  La sorpresa del día (el precio del blog)
Hace unos 1824 días, relatábamos   LA SORPRESA, LA SORPRESA

20 Comentarios a 'Niijima – parte I (la llegada)'

Subcribirse a los comentarios con RSS

  1. Uff, relato con misterio. Me da que la tienda se extravió e igual un buen samaritano les dejo una extra, o se acurrucaron con algunos japoneses simpáticos 🙂

  2. Pedro dice:

    Si ej que eso te pasa por ser de los Scout. Si hubieras sio de la OJE, estas cosas no te ocurririan, je je je.
    Que te la dejaste en casa, vamos!
    Besos y abrazos pa los dos.

  3. Curro dice:

    ¿Fin de semana orgíastico y pastoril?

  4. Olga dice:

    másssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 🙂

  5. adela dice:

    ¿Se os olvidó en el barco yos la devolvieron al día siguiente?
    Con lo honrados que son estos japos, seguro que apareció. Lo de la suerte en los dos, os viene de antiguo
    Ya nos contareis. besos

  6. Sol dice:

    Intrigada me hallo, esperando continuación me quedo.

  7. Nerea en bici?? bueeeno…igual no estuvo toooodo el rato quejándose! ju ju ju

  8. Pau dice:

    Una historia de terror, jajajaja con ganas de leer la continuación.